Ciudadanos, un anuncio muy rancio

Ayer parecía que iba a ser un domingo tranquilo más. Resaca futbolística al margen, parecía que iba a ser un día tranquilo. Sin embargo, Ciudadanos se ha encargado de dinamitarlo.

Porque quedan escasamente 11 días para que empiece la campaña electoral, y hoy, a esa orgía de actos, viajes y declaraciones que marcan los períodos previos a la contienda electoral se le ha sumado un invitado inesperado como ha sido la presentación del primer spot de campaña de Ciudadanos, que podéis ver a continuación.

El vídeo es el típico anuncio de campaña. Busca desmovilizar al votante de otros partidos y activar al propio. Hasta ahí, lo normal. Lo que sorprende es lo que desprende. Altas dosis de clasismo y alguna que otra de machismo.

El anuncio se desarrolla en un bar, y en él se dan cita varias personas. Salvo dos de ellos, uno sospechosamente parecido a Pablo Iglesias, todos son trabajadores. El otro es un jubilado, que es sobre quien acaba girando el anuncio.

En el spot se incrustan varias ideas. Algunas se verbalizan y otras se adivinan entre imágenes. Para empezar, el “por lo menos tú tienes trabajo”, frase que nos quiere decir que, aunque la situación sea mala, no podemos quejarnos, ya que hay quien está peor. Dogma clasista donde los haya. Otra frase del inicio que se puede destacar es el “pues nada, otra vez elecciones”, haciendo hincapié en que son un gasto notable (cuando realmente gastamos menos que los países de nuestro entorno). Queda claro que decir la verdad no importa. Lo que vale es controlar el mensaje.

Por otro lado, los personajes son un ejemplo del electorado al que busca dirigirse la formación de Albert Rivera. Tenemos a un pequeño empresario y a un autónomo como los dos principales héroes, además de una mujer trabajadora, que además “puede con todo”, en una clara referencia machista. Aparece también el jubilado que es el que les incita a mejorar España y, en aspecto negativo, el que se parece físicamente a Pablo Iglesias. Dan a entender que será un desempleado que se pasa todo el día en el bar, dividido entre tragaperras y cervezas (guarden este detalle, pues es importante), que dice eslóganes como “el poder para la gente” y que pide que le fíen la consumición. Además, en un momento determinado se hace referencia a “los políticos”, como si fuese un concepto alejado de la formación naranja, es decir, como si ellos, que tienen en sus filas a muchos antiguos miembros de PP, PSOE o UPyD, fuesen de otra especie diferente.

El detalle de la consumición marca la carga económica del anuncio, pues mientras el “Pablo Iglesias” ha pedido que le fíen la cerveza, el parado intenta pagar su taza de café siendo el propietario del bar el que le dice “tranquilo, ya me la pagarás”.

Por último, el anuncio identifica a dos claros rivales. Por un lado, al PP. De Rajoy dicen que se ha pasado “cuatro meses leyendo el Marca”, además de mencionar la corrupción que azota a los populares. Por otro lado, Podemos. Además del parecido físico del personaje negativo del anuncio con Pablo Iglesias, representa todo aquello que Ciudadanos intenta asociar a Podemos. Un partido de consignas vacías, sectario, que intenta llegar al poder para enchufar a los suyos y que quiere gastar y gastar sin tener ni idea de cómo lo va a pagar.

En resumen, el spot representa lo esperable de un anuncio de campaña. Populismo, un contenido vacío (¿alguien es capaz de extraer algo positivo de él?) y ataques a los rivales políticos.

A vosotros, ¿qué os parece?

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Preguntas a un mes de las elecciones

Hace un mes presentamos el “Preguntas a dos meses de las elecciones” y hoy, aprovechando que queda justo un mes para ellas, las actualizamos. Respondemos algunas que ya habían sido contestadas el mes pasado y actualizamos con otras nuevas

¿Caerá la participación con respecto al 20-D?

Hace un mes dijimos que sí, y las encuestas que han ido saliendo parecen confirmar que así será. La horquilla puede estar entre un 4 y un 8%, lo que indicaría una participación entre un 65-69%. Según un estudio de Metroscopia, conforme más baje la participación más beneficiado saldrá el primer partido en las elecciones, en este caso el PP.

¿Variarán significativamente los resultados respecto a diciembre?

La pregunta que todos nos hacemos es si habrá “sorpasso” de Unidos Podemos al PSOE. Por lo demás, el PP repetirá como 1ª fuerza y Ciudadanos ocupará el cuarto lugar. Queda por ver en Cataluña si ERC vuelve a superar a DiLl (el nombre bajo el que se presentó CDC en Diciembre)

En caso de “sorpasso”, ¿qué hará el PSOE?

Posiblemente la pregunta más repetida en estos últimos días. De lo que pase dependerá en gran medida quien será el próximo presidente. En una situación similar a la anterior, en que PP y Ciudadanos no sumen mayoría ni PSOE + Unidos Podemos hagan lo mismo, la decisión que tome el PSOE será clave. Una abstención socialista podría facilitar un gobierno popular con el apoyo de la formación de Albert Rivera. Por su parte, Jordi Sevilla ya avisó que el PSOE no pactaría con Podemos.

¿Funcionará bien el grupo parlamentario de Unidos Podemos?

En su momento preguntamos si habría confluencia entre Podemos e IU. Ya dijimos que estaba próxima, pero que tendría dificultades. Ahora la pregunta que nos hacemos es si se mantendrá unido el grupo parlamentario. Ya han dicho ambas formaciones que tendrán independencia dentro del mismo, pero al ser partidos con organizaciones e ideologías tan distintas, es de esperar que tarde o temprano surja alguna fricción entre ambas formaciones.

También preguntamos por la fórmula de las confluencias. Se repetirán, pero quedará ver qué pasa con la formación de grupos parlamentarios. Tras la experiencia de Enero, en que no pudieron formar grupo propio en el Congreso, surgieron algunas fricciones, que ya han sido superadas. En principio se integraran todos en el mismo grupo pero funcionaran de forma independiente.

¿Mantendrán los principales partidos sus exigencias ante posibles pactos?

Dijimos hace un mes que tarde o temprano tenían que bajar, aspecto que también comentamos en el Mayoría Silenciosa del 4 de Mayo. Tendrán que limar asperezas porque la ciudadanía no tolerará otra repetición de elecciones (aunque la ciudadanía es responsable también de fragmentar el parlamento).

¿Se presentará Mariano Rajoy a la investidura?

Si el PP es la fuerza más votada el 26J, algo que parece prácticamente seguro, no le queda otra opción que intentar ser investido, aunque no tenga los apoyos necesarios. Mantener la situación de bloqueo, como hizo en Enero, le haría sufrir un desgaste excesivo que su figura podría no soportar. Por otro lado, es posible que recibiendo el apoyo de Ciudadanos esta vez sume para lograr la investidura, lo que puede animar a Rajoy a presentar la candidatura.

Pregunta Bonus (a responder por el lector): ¿Qué partidos han celebrado primarias para escoger a sus candidatos de cara a Junio?

Daremos una pista. Ha sido uno de los 4 grandes a nivel nacional, y uno de los autonómicos, entre aquellos que tienen peso suficiente en el Parlamento.

“Liberales”

Anoche se disputó la final de la Copa del Rey de fútbol. Pero tranquilos, que aquí no hablaremos de deporte. Si quieren saber algo del partido, acudan a cualquier diario deportivo y allí encontraran toda la información del mismo. En esta entrada hablaremos de aquellos autodenominados “liberales”, que, siendo en realidad conservadores, esconden esa ideología bajo la que ellos califican como liberal.

¿Por qué hoy? Pues porque durante toda esta semana, como viene siendo costumbre prácticamente cada año por estas fechas, los autodenominados “liberales” han emergido para pedir que se prohíba la exhibición de una bandera en el partido y para criticar y hasta pedir sanciones para aquellos que pitan el himno.

La ideología liberal ha evolucionado mucho desde que, allá por el siglo XVII, los que podríamos considerar como los primeros liberales empezaron a tener peso en la historia de sus respectivos países. Seguían siendo años de oscuridad, de estados con gobiernos absolutistas y de gran influencia de la religión en lo que hoy conocemos como Occidente.

Los liberales representaron en su momento un soplo de aire fresco. Ponían al hombre por encima del “Estado”, primando los derechos y libertades individuales. Aquellos liberales consiguieron ser la punta de lanza de los cambios que representaron las revoluciones americana y francesa. A sus ideas le debemos, sin ir más lejos, la Declaración de los Derechos del Hombre de 1789. Estas ideas se plasman en la existencia de un Estado fuerte que ayude a garantizar los derechos de los ciudadanos, unos derechos que, sin embargo, no son otorgados por el Estado, sino que el individuo los recibe desde el mismo momento en que nace.

Sin embargo, hoy en día los liberales no representan los valores que mantuvieron en sus inicios. Tras la Segunda Guerra Mundial, una nueva corriente se erige en representante del liberalismo. Son los hoy conocidos como neoliberales, hijos de las doctrinas de Milton Friedman (los Chicago Boys), que defienden la limitación al máximo de la influencia del Estado en la economía, casi a niveles de anarquía y la protección de la propiedad privada. En resumen, libertad económica al máximo, en contraposición con el modelo soviético. No obstante, a nivel social, esas ideas de libertad se diluyen.

Los neoliberales dicen defender la libertad y la progresiva desaparición del estado pero solo a nivel económico. A nivel social se funden con los sectores más conservadores.  No veremos a los liberales de 2016 abogar por eliminar las ayudas públicas a la tauromaquia, por ejemplo, como tampoco los veremos defendiendo la libertad de los ciudadanos a silbar a un himno.

¿Por qué? Porque realmente no son liberales. Un liberal clásico, aunque no compartiera la reivindicación de aquel que silba, comprendería y defendería su derecho a protestar ante cualquier símbolo. En cambio, un conservador pedirá primero defender los símbolos, pues para él la libertad de expresión no es lo primero. Otro ejemplo lo podemos ver en la defensa del matrimonio homosexual. Un liberal clásico, si dejamos de lado los prejuicios morales de la época en que surgieron, teóricamente no vería inconveniente en que las personas del mismo sexo se unieran. Sin embargo, los hoy autoproclamados defensores de la libertad vuelven a hacer gala de su conservadurismo cuando vuelven a situar por encima los valores religiosos antes que las libertades individuales.

Así pues, no es descabellado aseverar que, hoy en día, el neoliberalismo no es sino una rama del conservadurismo.

Listas abiertas, ¿solución o problema?

Tras decir que “no era culpa de la ley d’Hondt”, y que “las encuestas no manipulan”, hoy vamos a analizar otra de esas grandes proclamas que tantas veces escuchamos, las listas abiertas. Prácticamente no hay semana en que desde algún partido no se pida establecer este sistema en la ley electoral, y, si realizamos una búsqueda por twitter, podemos ver como prácticamente no existen mensajes manifestándose en contra de este método.

Ahora bien, ¿conocemos realmente los pros y contras de las listas abiertas? ¿Le sabríamos sacar partido si las aplicáramos? ¿Garantizan las éstas el tener un sistema más democrático? Y, ¿podríamos asumir como ciudadanos los compromisos que exige un sistema de listas abiertas?

Para empezar, en España existen dos tipos de elecciones en los que se aplican listas abiertas. Uno de ellos, en el que la mayoría de lectores estará pensando,  es el del Senado. El otro, el más desconocido, es el de los municipios de menos de 250 habitantes. En ambos casos, el ciudadanos puede votar a menos candidatos que escaños reparte la circunscripción (3 para 4 en el Senado, 2 para 3 en municipios de menos de 100 habitantes y 4 para 5 en aquellos con menos de 250) ¿Por qué esta limitación? Sencillo, así se evita que un solo partido cope enteramente los puestos disponibles. Para adjudicar los ganadores de cada escaño mediante este sistema es muy fácil de explicar. Para el Senado, los 4 candidatos más votados son los que obtienen el escaño.

Así pues, explicado cómo funcionan los sistemas de listas abiertas en España, toca enumerar puntos a favor y en contra que presentan.

  • Por un lado, es cierto que el establecer un sistema de listas abiertas pueda ayudar a acercar a los representantes electos al ciudadano, ya que elige directamente él a aquel que quiere que lo represente. Por otro lado, el tener un sistema de listas abiertas en una circunscripción grande requiere de ciudadanos mucho más informados, ya que, aún dentro del mismo partido, cada candidato tendrá unas preferencias individuales diferentes que harán que un votante se decante antes por él que por otro, lo cual, aplicarlo en el Congreso, con un sistema electoral en que hay varias circunscripciones grandes, parece inviable.
  • Por otro lado, las listas abiertas perjudican a las mujeres y a las minorías. Partidos que han realizado primarias con listas abiertas han tenido que establecer listas cremallera para garantizar la paridad, ya que en las votaciones las mujeres eran sistemáticamente perjudicadas. En EE.UU., por ejemplo, pasa lo mismo con las minorías étnicas.
  • Volviendo al primer punto, para poder aplicar listas abiertas, lo ideal sería reducir el tamaño de las circunscripciones, para así poder acercar realmente a los candidatos al ciudadano. No obstante, al reducir el tamaño de la circunscripción se aumentaría la desproporcionalidad del sistema electoral español. Por ejemplo, en el Senado el 20-D Podemos solo obtuvo 9 senadores, mientras que Ciudadanos no consiguió ninguno. Y ésto a otro otro inconveniente de aplicar listas abiertas, del que hablaremos a continuación.
  • Tenemos un sistema de listas abiertas funcionando a nivel nacional, pero no lo utilizamos. Si miramos los diferentes resultados por circunscripción en el histórico de elecciones, podemos ver como mayoritariamente la población vota a un partido en bloque, con lo cual, el mecanismo de listas abiertas no se utiliza por la ciudadanía, ya que normalmente los candidatos escogidos suelen ser tres del partido mayoritario y uno del segundo partido.
  • Por último, aplicar listas abiertas sería una incoherencia con un Congreso en el cual los partidos tienen disciplina interna de voto. De nada serviría escoger entre los candidatos de un partido si al final todos acabarán votando lo mismo.

Con la información adquirida, ¿vosotros aplicaríais listas abiertas al Congreso?

El “milagro” Albiol

Xavier García Albiol es un tipo peculiar, un político que no admite término medio. O lo amas o lo odias con todas tus fuerzas. Quizás esto deriva de su forma de ascender al poder, siempre envuelto en polémicas, pero también de su forma de ganarse a sus votantes, y lo más importante, a aquellos que nunca hubiesen votado al PP, siempre presente en las calles y transmitiendo la sensación que él no era como el resto de los políticos, que, allá dónde hubiese un problema, Albiol estaba allí para resolverlo.

Si observamos los diferentes resultados obtenidos por el PP en las elecciones realizadas en Badalona desde 2006, vemos como en cada ciclo electoral la elección municipal siempre es aquella en que los populares logran más votos.

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 ¿Y a qué se debe ésto? Es fácil. Xavier García Albiol. Allá por 2006, el actual líder del PP Català era un político relativamente desconocido. A pesar de ocupar un sillón de concejal en el pleno desde las elecciones municipales de 1991, en las que fue el único concejal electo del PP en Badalona, Albiol había sido un concejal de perfil bajo. Alguna polémica aislada, como aquel famoso puñetazo en un acto con Ángel Acebes, pero por lo general estábamos ante un candidato de perfil bajo.

Sin embargo, es de cara a las elecciones municipales de 2007 dónde empieza su despegue. Unas políticas anti inmigración utilitaristas y un discurso duro contra el PSC, en la alcaldía desde 1983, son la clave que le sitúa a solo dos escaños de los socialistas. Gran parte del mérito reside en este vídeo. De ahí a 2011, un ascenso constante. Albiol era ya una estrella a nivel local y empieza a hacerse un nombre a nivel nacional. Hay quien dijo que esa estrategia fue un globo sonda del PP para intentar acercarse a un votante más de derechas y combatir el posible ascenso de partidos de marcado tinte xenófobo. También hubo quien dijo que era simplemente una estrategia personal del candidato. Una cosa u otra, la realidad es que le funcionó, y en 2011 logró la alcaldía. Hasta hoy, un recorrido jalonado de polémicas, entre ellas la de los famosos panfletos contra los gitanos rumanos, que acabaron por llevar al entonces alcalde al banquillo de los acusados, aunque posteriormente fue absuelto.

Las dos preguntas que todo el mundo se hace es: ¿cómo puede hacerse el PP con la alcaldía de la que hasta hace poco era la 3era ciudad catalana por población? ¿Es Badalona una ciudad racista?

Responderemos primero a la segunda pregunta. Badalona no es una ciudad racista. Con una población inmigrante dentro de la media de su entorno, no ha tenido problemas de integración, más allá de alguna protesta vecinal aislada contra algún “piso patera”. Sin embargo, votantes clásicos del PSC se han pasado a votar al PP. La respuesta parece clara. El carisma de García Albiol lo ha eclipsado todo. Se recorrió la ciudad calle por calle denunciando la mala gestión de los socialistas, llegó hasta todos los barrios de la periferia con promesas de mejorar y de paliar el abandono sufrido por las diferentes administraciones.

En sus años en el Gobierno no ha importado que su administración haya hecho algo o no, lo importante ha sido vender que era una acción de gobierno. Es decir, no importó que el Paseo Marítimo fuese una obra presupuestada por el Gobierno Central (en su momento del PSOE) y ejecutada en su mayor parte por el PSC, para la ciudadanía el recuerdo que en que fue Albiol quien la inauguró, y por tanto, es el quien tiene el mérito por ella.

A esto se le suma el carisma. A pesar de sus polémicas, Albiol es tremendamente carismático. No negará a un ciudadano una foto o un segundo de conversación, dejando que les cuente sus problemas y prometiéndoles ponerle solución, aunque luego realmente no pueda hacerlo. Lo importante es que el potencial votante se siente importante. Ahí no tiene rival. Ninguno de los políticos a los que se ha enfrentado en el terreno municipal ha podido hacerle sombra en ese aspecto, y ahí están los resultados. El PP de Badalona ha limitado al máximo la marca “PP” en elecciones municipales para potenciar la marca Albiol, a sabiendas que a quién vota la población no es al partido, sino a su candidato.

A la vista de los resultados no podemos negar que la estrategia ha sido buena. Pese a perder la alcaldía en 2015, sus resultados han sido cada vez mejores, pero con el salto a la política catalana y al Senado nos queda una duda, y es si repetirá como candidato a la alcaldía. Él asegura que sí, y a su favor tiene que el partido no tiene otra figura que mínimamente se acerque a su carisma, pero en contra empieza a tener a sectores del partido que no ven con buenos ojos la acumulación de cargos que practica.

Y vosotros, ¿creéis que será candidato a la alcaldía de Badalona en 2019?

No, las encuestas no manipulan

Si la semana pasada publicamos “No, no es culpa de la Ley d’Hondt” para explicar una de esas falsedades que muchas veces se buscan para explicar los resultados electorales. Como la entrada tuvo un éxito inesperado, hoy publicamos otra pieza desde la que se va a intentar desmontar otro de esos falsos mitos que circulan en la política española, el que dice que “las encuestas manipulan”.

Es una constante que, ante la publicación de cualquier sondeo de opinión, leer quejas del estilo “está cocinado”, “a mí no me han preguntado”, “todo es falso” o “vaya preguntas”. Sí, es cierto que a veces hay encuestas con preguntas intencionadamente dirigidas a obtener un resultado u otro, y que, en el apartado de intención de voto, que es el que mira principalmente la población que consulta un sondeo, los resultados entre la intención directa y la indirecta muestran notables diferencias, pero resulta arriesgado decir que las encuestas manipulan.

Esas críticas suelen venir e ciudadanos anónimos o incluso de políticos de alto perfil. En éstos últimos, es posible que los lectores recuerden el sonado vídeo de la candidata de Podemos a la presidencia de la Junta de Andalucía, Teresa Rodríguez, criticando el, según ella, maltrato al que habían sometido las encuestas a su partido. Bien, pues la realidad es que las encuestas acertaron prediciendo los resultados de la formación morada.

Normalmente los sondeos de opinión más fiables se realizan de forma presencial o telefónica. Aunque internet es otra vía, aún sigue existiendo una brecha generacional muy fuerte para poder considerar sus resultados como fiables. Las otras dos opciones, aun presentando sus desventajas, son más representativas. Ambos tipos de encuestas infrarepresentan a los colectivos en riesgo de exclusión social, además de a aquellas personas que viven en barrios “conflictivos”. Por otro lado, cualquier encuesta también hace lo propio con aquellas personas no interesadas en política, ya que son más reacios a contestarla. Por otro lado, las personas con un nivel de estudios bajo se encuentran en la misma disyuntiva que lo anteriores, ya que no suelen contestar a ellas.

Es por esto que los sondeos de opinión, pese a ser realizados de forma aleatoria (algo que con internet no se logra), presentan muestras de población que no se adecuan completamente a lo que es la sociedad. Y, aun lográndolo, los analistas se enfrentan a otro problema: La gente miente en las encuestas. ¿Y cómo sabemos que los encuestados no dicen la verdad? Pues, porque por ejemplo, si miramos los datos que nos ofrece la encuesta postelectoral del CIS, publicada a principios de mayo, un 88’1% de los encuestados declararon haber ido a votar, mientras que la participación el 20 de diciembre solo fue de un 73’2%. También podemos ver cómo, en la misma encuesta, un 21’9% declaró haber votado al Partido Popular, que sin embargo obtuvo un 28’7% de los votos. Si miramos la encuesta postelectoral de 2008, vemos resultados similares.

Por lo general, la gente dice que vota más de lo que lo hace y, ¿casualidad?, suele olvidar que votó a partidos de derechas con facilidad. Es por ello por lo que se deben aplicar elementos correctores a las respuestas de los encuestados, de ahí la mal llamada “cocina”.

Para entender porque se corrigen los resultados, hay que saber diferenciar entre intención directa y estimación de voto. La intención directa es lo que el encuestado responde cuando le preguntan a quién piensa votar. Sin embargo, un alguien puede declarar que tiene simpatía por un partido, valorar al máximo a su líder, decir que es el más cercano a él pero, a la hora de la pregunta de marras, decir que no sabe a quién votaría, o no contestar. Es ahí dónde entra en juego la estimación de voto, que es el resultante de aplicar elementos correctores a las respuestas de la intención directa, elemento que componen la ciencia llamada demoscopia.

Entonces, ¿Por qué se estima el voto? La respuesta se puede entender por la deseabilidad social. Es el mismo motivo por el cual los entrevistados suelen decir que votan (aunque no lo hicieran), o aquellos de renta muy alta suelen tender a reducirla). También está el factor clave del voto oculto, es decir, que el entrevistado se avergüence de la opción escogida (suele darse con partidos situados en los extremos políticos) y por tanto prefiere no responder a la pregunta.

Por último, se dice que las encuestas manipulas y que se hacen para generar una corriente de opinión, pero, si atendemos a los dos estudios postelectorales del CIS comentados anteriormente, vemos que la influencia que tienen en el voto es muy limitada (almenos eso dicen los encuestados). En ambos casos, aproximadamente un 60% de los encuestados dicen conocer sondeos preelectorales, y de ese porcentaje, solo un 10% confiesan que el resultado de los sondeos les influyo entre mucho y bastante a la hora de ir a depositar su voto, siendo el efecto de refuerzo de voto, es decir, de confirmar el voto al partido al que ya tenían pensado hacerlo.

Y vosotros, tras leer ésto, ¿qué opinión tenéis de los encuestas electorales?

¿Hacia dónde va la ANC?

El pasado sábado se vivió un hecho que podríamos calificar como insólito en la Cataluña actual: una manifestación proindependencia sin la presencia de la Assemblea Nacional de Catalunya (en adelante ANC), la entidad que en los últimos años ha organizado las multitudinarias manifestaciones de la Diada y que ha abanderado junto a Òmnium Cultural la lucha de la sociedad civil a favor de ese mismo fin.

Que la ANC no estuviese como organización promoviendo el acto dice mucho de la deriva a la que está sometida en los últimos tiempos la organización. Tras la marcha de Carme Forcadell, actual presidenta del Parlament, la ANC se ha visto envuelta en luchas de poder internas y externas para intentar controlar el liderazgo y el rumbo de la organización que amenazan con destruirla, llevándose por delante consigo parte del apoyo a los partidos independentistas.

La ANC creció desde su fundación bajo el paraguas protector del gobierno de Artur Mas, que le proporcionó la visibilidad mediática e institucional necesaria para hacerse importante dentro del sector independentista. Las diversas manifestaciones de la diada (que bordearon los dos millones de asistentes en sus diferentes ediciones) han sido la viva imagen del éxito de la organización. Sin embargo, en los últimos meses la ANC ha pasado a un segundo plano y ha sido más noticia por aspectos negativos que por sus éxitos.

Desde que se anunció la convocatoria de elecciones en setiembre, la ANC promovió la idea de presentar una lista conjunta independentista sin políticos, formada exclusivamente por miembros de la “sociedad civil” y que serviría para aglutinar el voto soberanista. No obstante, la CUP no cedió a la idea y no aceptó esa lista. ERC y CDC tampoco, pero aceptaron la idea de una lista conjunta con políticos e independientes. Tras las elecciones, la CUP volvió a mantenerse firme, no investirían a Artur Mas, que, pese a ser el número 4 de la lista independentista era el candidato de la formación. Tras dos meses de tensión, “PressingCUP” y negociaciones, al final Mas cedió, la CUP tragó y Carles Puigdemont se convirtió en el nuevo President de la Generalitat. Entre medio, la ANC organizó varias protestas, (entre ellas, parte de sus miembros se pusieron en huelga de hambre, aunque sin apoyo de la orgnaización) para reclamar la investidura de Mas.

Y por último, el sábado. La CUP promovió la campaña “sensepor” (sin miedo), en apoyo de los alcaldes y cargos públicos imputados por desarrollar el mandato popular y la consulta independentista del 9N, una campaña que en teoría tendrían que apoyar todos partidarios de la independencia. Sin embargo, desde CDC ridiculizaron la campaña, y , por su parte, ERC, Assemblea y Òmnium evitaron mostrar apoyo en público, aunque cargos fueron a la manifestación a título personal. A todo esto, en el horizonte cercano la ANC tiene unas elecciones a su secretariado general que amenazan con acabar de dinamitar la organización.

Así pues, quedan varias preguntas en el aire:

  • ¿Por qué la ANC no apoya la desobediencia al Gobierno Central cuando, por otra parte, ha promovido una Declaración Unilateral de Independencia (la famosa DUI)?
  • ¿Por qué desde el Govern de la Generalitat evitan mostrar su apoyo a una manifestación que buscaba secundar a los alcaldes imputados por desarrollar la consulta del 9N, convocada por la propia Generalitat?
  • ¿Por qué han pasado ya 4 meses desde que se constituyó un gobierno de marcado carácter independentista y aún no se han dado pasos reales hacia ese objetivo?

La pregunta que os hacemos a los lectores de Politiblog es: ¿Seguirá la ANC siendo un actor clave en el proceso soberanista de Cataluña?